Salmos cortos para reflexionar
Salmo 3:5 — Yo me acosté y dormí, y desperté, porque Jehová me sustentaba.
Salmo 4:8 — En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.
Salmo 9:9 — Jehová será refugio al pobre, refugio para el tiempo de angustia.
Salmo 16:1 — Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado.
Salmo 17:8 — Guárdame como a la niña de tus ojos; escóndeme bajo la sombra de tus alas.

Salmo 18:2 — Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador.
Salmo 23:1 — Jehová es mi pastor; nada me faltará.
Salmo 23:4 — Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno.
Salmo 27:1 — Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?
Salmo 32:7 — Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia.
Salmo 34:7 — El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende.
Salmo 34:20 — Él guarda todos sus huesos; ni uno de ellos será quebrantado.
Salmo 46:1 — Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Salmo 46:10 — Estad quietos, y conoced que yo soy Dios.
Salmo 56:3 — En el día que temo, yo en ti confío.
Salmo 57:1 — En la sombra de tus alas me ampararé hasta que pasen los quebrantos.
Salmo 61:3 — Porque tú has sido mi refugio, y torre fuerte delante del enemigo.
Salmo 62:2 — Él solamente es mi roca y mi salvación; es mi refugio, no resbalaré mucho.

Salmo 91:2 — Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré.
Salmo 91:4 — Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro.
Salmo 91:11 — Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos.

Salmo 118:6 — Jehová está conmigo; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.
Salmo 121:2 — Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra.
Salmo 121:5 — Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha.
Salmo 121:8 — Jehová guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre.
